Felipe de Borbón y Grecia, príncipe de Asturias, asumirá como rey de España en momentos en que la monarquía y el país enfrentan la peor crisis desde la reinstauración de la democracia.

Con la popularidad en sus mínimos históricos, sobre todo después de que su padre, el rey Juan Carlos I, fue sorprendido cazando elefantes en África con una amante mientras en su país el desempleo batía récords, el nuevo monarca deberá mostrar grandes dotes políticas para esquivar las demandas republicanas.

Sin embargo, el primer rey español que contará con una licenciatura universitaria -Derecho, Universidad Autónoma de Madrid- y un master -Relaciones Internacionales, Universidad de Georgetown, EEUU- corre con una ventaja: es el miembro de la Casa Real mejor valorado, con el apoyo de más del 66 por ciento de los españoles.

Amante de los deportes, Felipe quedará al frente de un estado embarcado en una política neoliberal que en aras de equilibrar las finanzas públicas ha llevado la austeridad, la desocupación y los desalojos a extremos desconocidos para los españoles que no vivieron la Guerra Civil.

Pese a todo, muchos de sus compatriotas creen ver una esperanza en este hombre de 46 años y 1,97 metros de altura, más discreto y reservado que su padre, que se viene preparando desde muy pequeño para asumir la Corona española.

Además de sus múltiples estudios, Felipe, cuando sólo tenía 13 años, estuvo junto a su padre durante la larga noche del 23 de febrero de 1981, cuando un intento golpista, encabezado por la Guardia Civil, estuvo a punto de acabar con la democracia. ‘Quería que estuviese en su despacho, con él, para verlo actuar‘, contó su madre, la reina Sofía, en su biografía respecto a cómo Felipe se había fogueado incluso en los peores momentos.

Con grados de oficial en las tres ramas de las fuerzas armadas y posibilidades de hablar con total fluidez en inglés o francés, el futuro rey, quien se llamará Felipe VI, ha realizado una amplia actividad en el exterior, alentada últimamente por los problemas de salud del rey Juan Carlos.

El futuro nuevo monarca se mostró también muy sólido y empeñoso a la hora de imponer su casamiento con Letizia Ortiz, quién no sólo no tenía linaje real, sino que además era una periodista divorciada, cuyo abuelo trabajaba como taxista.

Felipe tiene dos hijas -Leonor (8) y Sofía (7)- y dos hermanas mayores. Es el único hijo varón, que subirá al trono por la Ley Sálica que favorece al hombre frente a la mujer en la línea de sucesión.

El príncipe tiene un sutil pero evidente sentido humor y parece disfrutar conociendo gente. Cuando era un joven veinteañero, Felipe, de ojos azules, llegó a ser considerado una especie de ‘playboy‘. Dos de sus novias fueron rechazadas por sus padres como inapropiadas, una de ellas por ser exmodelo de ropa interior.