Su carácter férreo y sin términos medios lo forjó en su Leningrado natal, hoy conocida como San Petersburgo. Tuvo su origen en una familia sencilla y humilde a nivel económico, y padeció el destierro al tener que vivir en Alemania por un tiempo en los inicios del "90. Vladimir Putin, hoy de 69 años, suma 28 años en la presidencia de Rusia, siendo el de mayor tiempo desde la caída de la vieja Unión Soviética: tuvo su primer periodo del 2000 al 2008 y desde el 2012 regresó al eslabón más alto del poder en esta potencia mundial para mantenerlo y tener, mediante la reforma en la Constitución que realizó el año pasado (repleta de denuncias de fraude por parte de la oposición rusa), la chance de ejercerlo hasta el 2036. Un dato refleja su ambición por quedar en la historia de Rusia: está a un año de superar el tiempo que mandó en la ex Unión Soviética el dictador Iósif Stalin.
Putin, quien siempre reconoció que la división de Ucrania era algo que lo "mortificaba’ como ciudadano de la Unión Soviética, tuvo una vida ligada a la política desde los eslabones más bajos. Su primera incursión se dio como asesor de lo que fue uno de sus profesores en la Universidad Estatal de Leningrado, Anatoly Sobchak. En esa facultad, Putin obtendría el título de abogado, algo que no llegó prácticamente a ejercer. En su vida tiene un rol clave su intromisión en la temida Dirección de la inteligencia exterior del Comité de Seguridad del Estado (KGB). A mediados de los "80 se mudó junto a su familia a Dresde, Alemania, para realizar tareas de contrainteligencia. Fueron 16 años en la KGB que le brindaron grandes contactos y acercamiento con toda clase de personajes.
Así, llegó al Kremlin de la mano de un nuevo círculo de amistades, protagonistas del vertiginoso salto a la economía de mercado. Años más tarde se convirtió en primer ministro para desatar la guerra de Chechenia y se quedó con la jefatura del Servicio Federal de Seguridad y el temible aparato policial.
En las elecciones presidenciales rusas de 2000 se presentó como candidato a la Presidencia de Rusia y ganó los comicios tras la renuncia de su predecesor Boris Yeltsin. Luego, ganó la reelección en 2004. Durante su primer gobierno hubo altos índices de crecimiento económico, con un incremento del 72% del PBI y una caída de 50% de la pobreza, lo que impulsó su popularidad.
En 2007 su segundo periodo presidencial llegaba a su fin y entonces le "dio’ el poder por cuatro años a Dmitri Medvédev, quedando Putin de primer ministro. Así, dejó todo allanado para volver en 2012 a la presidencia y ejercerla hasta la actualidad, con una finalización muy difícil de pronosticar.
Su vida política tiene aristas más que especiales fuera de ella, donde se encuentra un firme control de su entorno familiar: está casado, tiene dos hijas y un par de nietos. Sus tiempos libres los suele emplear en los deportes que siempre le apasionaron, teniendo en el judo y el karate sus puntos más fuertes. La pesca (foto) es un hobbie que adquirió en los últimos años y que despunta con placer.

