El pontífice llegó ayer a Asís, cuna de San Francisco, el santo que dio nombre a su papado. Al visitar esa ciudad, justo el día en que toda la Iglesia celebra la festividad de San Francisco de Asís, el Papa volvió a gritar al mundo su deseo de crear una Iglesia ‘pobre para los pobres‘ al igual que hiciera el santo patrono de Italia.

El lugar elegido por el pontífice para aludir a esta necesidad de austeridad en el seno de la Iglesia Católica fue la sala del Expolio del Obispado de Asís, un lugar cargado de simbolismo por recordar el pasaje en el que ‘el pobrecillo‘, apodo con el que se conoce en Italia a San Francisco, se despojó de todos sus ropajes.

Allí se encontró el papa con pobres e inmigrantes y ante de ellos habló improvisadamente e invitó a la Iglesia a despojarse de esa mundanidad, ‘que mata al alma, a las personas y a la propia Iglesia‘. En estos términos se refirió el papa Francisco en su tercer viaje apostólico en tierras italianas.

La primera visita que realizó el papa Francisco a este municipio del corazón de Italia fue a los niños discapacitados y enfermos del Instituto Seráfico de Asís, en los cuales, afirmó, ‘se encuentran presentes las llagas de Jesús‘.

Durante la misa que celebró ante la Basílica de San Francisco de Asís, el Papa volvió a realizar un fuerte llamamiento para que ‘cesen los conflictos armados que ensangrentan la tierra’.

El pontífice argentino rehusó comer con las autoridades, entre las que se encontraba el primer ministro italiano, Enrico Letta, y decidió comer con los 55 pobres procedentes de centros de acogida de toda la diócesis en el comedor de Cáritas.

Durante su improvisado discurso al clero en la catedral de San Rufino de Asís dijo que a los matrimonios siempre les da este consejo: ‘Peleen cuanto quieran pero nunca terminen la jornada sin hacer las paces‘.

Francisco acudió también a la Basílica de Santa Clara, fundadora de la segunda orden franciscana, conocida como las clarisas. A su salida del templo, miles de jóvenes esperaban a Francisco con cánticos. Antes de partir hacia el Vaticano, el Papa visitó el ‘tugurio‘ donde se refugiaba San Francisco y los suyos en la localidad cercana a Asís de Rivotorto.

En Asís, el papa Francisco leyó una carta que le envió un joven discapacitado de Buenos Aires, un gesto que la familia del muchacho recibió con ‘alegría‘ y ‘sorpresa‘ en la jornada de homenaje al santo de los pobres.

San Francisco de Asís nació en dicha localidad italiana durante la Edad Media y fue el fundador de la orden de los franciscanos y de la orden femenina de las clarisas, caracterizadas ambas por su voto de pobreza y austeridad.

Hijo de un comerciante rico se destacó por ser un joven de cierto renombre en su ciudad. En 1202 fue encarcelado a causa de un altercado entre las ciudades de Asís y Perugia. Luego decidió entregarse al apostolado y servir a los pobres. La prisión provocó un cambio en su vida en el que decidió renunciar a los bienes heredados de su padre y predicar el apostolado y la vida sencilla.

Fuentes: Efe y Télam