Buenos Aires, 10 de agosto.- Al menos una persona resultó herida esta madrugada de varios disparos durante los enfrentamientos que se desencadenaron entre manifestantes y fuerzas de seguridad en la ciudad estadounidense de Ferguson.
Periodistas en el lugar escucharon cerca de dos docenas de disparos y vieron a un manifestante tendido en el suelo cubierto de sangre. El departamento de policía del condado de Saint Louis, al que pertenece Ferguson, escribió por Twitter que habían sido disparados "múltiples tiros".
El episodio se produjo durante una marcha de centenares de personas en esa localidad para conmemorar que hace un año un oficial de policía blanco ultimó de un balazo al joven negro Michael Brown. La manifestación fue encabezada por el padre del joven asesinado.
La muerte de Brown desató una ola de violentas protestas y abrió un debate sobre el tema en Estados Unidos. Pero el racismo y la violencia de los uniformados no cesa: desde hace un año, 24 personas de color murieron por violencia policial en casos similares. De hecho, horas antes de la marcha, otro chico afroamericano, de 19 años, Christian Taylor, falleció por balazos disparados por agentes blancos en Arlington, Texas.
Según se supo ayer, un joven había estrellado el viernes su automóvil contra la vidriera de una tienda en esa ciudad texana cuando dos oficiales fueron enviados al lugar. Según informaron las autoridades, el muchacho no obedeció los llamados de los agentes para que se entregara y luego comenzó un enfrentamiento tras lo cual un policía disparó cuatro veces y mató al joven. Pero, aparentemente, estaba desarmado.
En Ferguson, esa ciudad de 20.000 habitantes cerca de Saint Louis, en Missouri, donde se desató hace un año la furia de la población, todavía impera el malestar, sobre todo porque el policía que mató al joven, Darren Wilson, fue exonerado por la Justicia.
