La fusión entre United Airlines y Continental anunciada ayer crea el mayor grupo de transporte aéreo del mundo y confirma la tendencia del sector a la consolidación para reducir costes y capacidad, aumentar la competitividad y afrontar mejor la creciente competencia y la guerra de precios de los combustibles.

Las dos aerolíneas confirmaron ayer su acuerdo definitivo de fusión que dará lugar, si la autoridad reguladora estadounidense le da su luz verde, a la mayor compañía aérea del mundo, con más de 370 destinos en 59 países.

Ambas compañías transportan 144 millones de pasajeros por año y emplean a unas 90 mil personas.

La nueva corporación se llamará United Continental y la flota de las dos aerolíneas se unificará bajo el logo azul de Continental, además lanzarán una campaña bajo el eslogan de "Volemos juntos".

El presidente y consejero delegado de Continental, Jeff Smisek, ejercerá ese mismo cargo en la nueva empresa y será miembro de la junta directiva. Asimismo, el acuerdo, que todavía tiene que ser aprobado por los accionistas, además de por las autoridades de la competencia de EEUU, hará que los accionistas de Continental reciban 1,05 títulos por cada uno de sus títulos.

El precio total de la fusión estará en torno a los 3.170 millones de dólares, y ese cálculo se ha realizado con base en la cotización que los títulos de United tuvieron a la media sesión del pasado viernes, 21,60 dólares, y los de Continental, que fueron de 22,68 dólares.