La presidenta brasileña Dilma Rousseff redujo el número de ministerios y modificó su Gabinete ayer para mejorar las alianzas dentro de su Gobierno de coalición y reducir el riesgo de que se le realice el juicio político que buscan sus opositores.

Rousseff nombró al exministro de Defensa, Jacques Wagner, como su jefe de Gabinete y dejó la cartera de Salud bajo control del Partido de Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), partido de centro derecha que es su principal aliado en la coalición gobernante. El PMDB es el principal aliado del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenecen Rousseff y su antecesor Luiz Inácio Lula da Silva.

Como parte de las medidas, la presidenta desplazó a uno de sus hombres más leales, el hasta ahora jefe del Gabinete, Aloizio Mercadante, sospechado por presunto lavado de dinero. En su lugar puso a Wagner (PT), en un gesto que responde a un reiterado reclamo de Lula, como del PT, del PMDB (al que pertenecen el vicepresidente Michel Temer) y de los presidentes de la cámara de Diputados, Eduardo Cunha, y del Senado, Renan Calheiros, que tienen una relación tensa con Rousseff y rechazaban al ministro y mano derecha de la mandataria. Ahora, Mecadante queda al frente del Ministerio de Educación.

La reforma prevé la reducción desde 39 hasta 31 en el número de ministerios y una mayor participación del PMDB, mayor fuerza electoral del país. ‘Sabemos que existen dificultades que tienen que ser superadas para que la economía vuelva a crecer, pero para eso necesitamos estabilidad política y ese es el propósito de esta reforma‘, aseguró la mandataria en un pronunciamiento en la Presidencia. Explicó que la reforma garantizará una ‘mayoría más estable‘ del Gobierno en el Congreso y la consecuente aprobación de las leyes necesarias para superar la crisis económica.

Según reconocen líderes de la oposición, Rousseff necesita del apoyo en bloque del PMDB para aprobar el ajuste fiscal que impulsa,

con miras a superar la actual crisis política y evitar que el Parlamento le abra un juicio político con fines de destitución. Rousseff está cuestionada porque presuntamente habría maquillado cuentas públicas y estado al tanto de fraudes y denuncias de lavado de dinero en la empresa estatal petrolera Petrobras.

Con la reforma, el PMDB aumenta desde seis hasta siete su número de ministerios, aunque ahora tendrá carteras con mayor presupuesto, como la de Salud. El PMDB tiene las principales minorías en el Senado y en Diputados, así como la presidencia de ambas cámaras, por lo que tiene gran poder en todas las decisiones del Legislativo. El PT continúa siendo el partido con mayor presencia en el Gabinete. El Gobierno lidia con una recesión, con un sobregiro en las finanzas públicas y con la oposición dentro del Congreso. La mandataria eliminó 8 de 39 ministerios al quitar las carteras de menor peso y fusionar otras, como las del Trabajo y la Seguridad Social. Rousseff dijo que los salarios de los ministros serían reducidos en un 10 por ciento y que los gastos de las carteras se recortarían en un quinto, lo que se lograría con la eliminación de 3.000 puestos.