La cápsula espacial Orión, diseñada para llevar astronautas al espacio profundo, finalizó ayer con éxito su primer vuelo de prueba no tripulado al espacio, tras amerizar en aguas del Océano Pacífico, frente a las costas de Baja California, Estados Unidos, después de orbitar dos veces la Tierra a casi 5.800 kilómetros de distancia.
Este primer vuelo supone un paso hacia la exploración de nuevos destinos en el espacio profundo, como un asteroide o el planeta Marte.
Orión, que en la mitología es un ‘cazador del inframundo‘ al que la astronomía le dedicó una constelación, partió al amanecer a bordo de un cohete Delta IV, de Cabo Cañaveral (Florida) y amerizó en el Océano Pacífico cuatro horas y veinticuatro minutos después. ‘Éste es un importante hito en nuestro camino para avanzar hacia las futuras misiones a Marte‘, indicó el comentarista de la NASA que retransmitió en directo la llegada del vehículo.
El vehículo espacial que la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio estadounidense (NASA) diseñó para llevar astronautas fuera de la órbita terrestre, como el Apolo, y con destino estratégico puesto en Marte, cayó en las aguas marinas a unos 965 kilómetros de San Diego (California).
Allí fue rescatada por dos barcos de la Marina estadounidense, que trasladarán la cápsula al Centro Espacial Kennedy, en Florida, para analizar los datos recogidos por más de 1.200 sensores. La nave había sido lanzada ayer a las 9.05 (hora de Buenos Aires), un día después de lo previsto, debido a problemas técnicos en el cierre de las válvulas de combustible de los propulsores.
Orión realizó un trayecto de 96.500 kilómetros al orbitar dos veces el planeta, la primera a una distancia similar a la de la Estación Espacial Internacional (unos 380 kilómetros), y la segunda a una distancia de casi 5.800 kilómetros de la superficie.
Esa distancia es la mayor que ha recorrido una nave espacial construida para transportar personas en los últimos 40 años, desde que las misiones Apolo llegaron a la Luna. Uno de los objetivos de este primer viaje de prueba era el de probar el escudo térmico de la cápsula, además de analizar la radiación a la que podrían estar expuestos los astronautas.
‘Los sistemas de la nave espacial funcionaron perfectamente, incluyendo los dos pasos por los cinturones de radiación de Van Allen‘, indicó la NASA, en referencia a los anillos cargados de protones y electrones que rodean a la Tierra. Orión está diseñada para transportar a cuatro personas y tiene una forma similar a las naves Apolo (que podía llevar tres astronautas), aunque con cinco metros de diámetro, supera el tamaño de su predecesora. Además, la nave es símbolo de una nueva era para el desarrollo espacial de ese país, que en 2011 retiró su flota de transbordadores. Orión ha creado gran expectación, ya que es la primera vez desde el programa Apolo que EE.UU. cuenta con un vehículo para misiones tripuladas más allá de la Luna.

