La campaña proselitista de las elecciones generales en Ecuador bajó ayer el telón con un cúmulo de promesas de parte de los candidatos a la Presidencia que se jugaron su última carta para sumar votos para el próximo domingo en la que parte como favorito el actual mandatario, Rafael Correa.

Siete candidatos presidenciales se presentan en Ecuador, además de Correa, entre los que se destacan, el ex mandatario Lucio Gutiérrez y el magnate bananero Alvaro Noboa. A ellos se suman, la socialista Martha Bucaram, el socialdemócrata Carlos González, el izquierdista Diego Delgado y los independientes Carlos Sagñay y Melba Jácome.

En el "mensaje final", Gutiérrez, uno de los principales opositores de Correa, dijo que si gana la Presidencia procurará "estabilizar la economía para que los precios no sigan subiendo", así como para fortalecer la dolarización y la confianza para que "regrese la inversión extranjera" al país.

Además, prometió subir una compensación para los sectores pobres, el sueldo de los maestros, las pensiones de los jubilados, reducirá al 3% el interés de créditos productivos, bajará el coste de la telefonía, de la electricidad y eliminará impuestos para incentivar al sector privado.

De su lado, Noboa también ofreció mejorar las compensaciones a los pobres y dijo que impulsará un programa de vivienda para que todos los ecuatorianos puedan tener casas.

El magnate bananero dijo que si llega a la Presidencia, al país "vendrán miles de empresarios" amigos suyos a invertir y que ello le permitirá convertir a todos los ecuatorianos en "señores de clase media", para que cada familia tenga "casa, automóvil, computadora, educación para sus hijos y felicidad".

Por su parte, el presidente Correa, ofreció profundizar la "revolución ciudadana" que ha acometido desde cuando llegó al poder hace dos años y medio.

En su "mensaje final", el socialdemócrata González ofreció defender los valores de la democracia, arremetió contra Correa y dijo que su principal propuesta es una "libertad económica, íntegra" y la "justicia social con libertad".

La socialista Roldós también criticó a Correa, del que duda que sea de izquierdas, y apuntó que "no hay democracia donde hay secuestro del poder, donde hay látigo, insulto, maltrato".

El izquierdista Delgado insistió en que la única forma de salir adelante es mediante la recuperación de "la riqueza nacional", como nacionalizar el petróleo y todas los recursos naturales.

Esa operación permitirá al país, agregó el candidato izquierdista, obtener los recursos necesarios para "enfrentar problemas tan graves como el desempleo" y la crisis mundial.

Para el independiente Sagñay, en cambio, "las crisis son momentos de oportunidades para los visionarios" y que por ello apoyará a los emprendedores que intenten mejorar la productividad en el país. También defiende los tratados de libre comercio.