Al menos dos personas murieron, entre ellas el piloto y otra está desaparecida, al estrellarse ayer una avioneta contra un edificio federal que albergaba una agencia tributaria estadounidense en Austin, en el estado de Texas. Las imágenes de televisión que mostraban el avión estrellado en un edificio humeando, recordaron los ataques del 11 de septiembre del 2001, cuando secuestradores estrellaron naves comerciales contra las Torres Gemelas en Nueva York y el Pentágono afuera de Washington. Incluso la similitud de las imágenes fueron comentadas por el medios de todo el mundo.
Tras el impacto que provocó un incendio y una gran explosión alrededor de las 10 horas local (13 horas argentina) y que dejó el edificio en llamas, dos personas fueron trasladadas al hospital, informó un miembro de bomberos.
El piloto de la máquina, identificado como Joseph A. Stack, de 53 años, supuestamente estrelló a propósito el avión contra el edificio que alberga oficinas del gobierno federal, entre ellas la de la agencia impositiva, después de prender fuego su vivienda, dijo a la CNN un funcionario del gobierno federal.
El hombre había publicado previamente una nota suicida en internet en la que expresaba su enojo con el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por su siglas en inglés).
El texto también apuntaba contra una amplia gama de temas y personas, entre ellas el ex presidente George W. Bush, el rescate de las compañías de Wall Street, la política de salud y el régimen tributario. "Leí alguna vez que la definición de locura era repetir el mismo proceso una y otra vez y esperar que el resultado, de repente, sea diferente. Finalmente estoy dispuesto a poner fin a esta locura", decía la nota firmada por "Joe Stack". "Bien, Sr. "Big Brother" (Gran Hermano) de la IRS, probemos algo diferente, tome mi alma y que duerma bien", escribió.
El jefe policial de Austin Art, Acevedo, no quiso confirmar detalles sobre la nota, pero subrayó que no había amenazas a la seguridad pública.
Sin embargo, el incidente renovó los temores de terrorismo al interior del país y sobre los vacíos de seguridad para las aeronaves privadas, pese a que funcionarios estadounidenses dijeron que no había razones para creer que el hecho estaba vinculado a actividades terroristas. "Este es un incidente aislado. No hay razón de alarma", dijo en una conferencia de prensa televisada Acevedo.
El avión, identificado por la Administración Federal de Aviación (FAA por su sigla en inglés) como un Piper Cherokee monomotor, despegó desde el aeropuerto en Georgetown, Texas, y volaba bajo reglas que no le exigen al piloto mantener contacto con los controladores aéreos.
Una aeronave Piper estaba registrada a nombre de Joseph Stack, bajo una dirección en Lincoln, California, según el registro de la FAA. En la nota, Joe Stack decía que se había mudado a Austin desde California.
El edificio de siete pisos albergaba varias divisiones del IRS con cerca de 190 empleados, entre las que se encontraba la división de investigación criminal, auditorías y recolectores de impuestos, según funcionarios de la agencia. Se sitúa frente a una sede del FBI.
En Washington, el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs dijo que el incidente no parecía estar ligado al terrorismo y agregó que el presidente estadounidense, Barack Obama, estaba siendo informado sobre el asunto.
Como precaución, dos aviones de combate F-16 fueron lanzados después del accidente para sobrevolar y patrullar la capital del estado de Texas, según el Comando de Defensa Aeroespacial estadounidense.

