El presidente turco, Tayyip Erdogan, ordenó ayer el cierre de miles de colegios privados, organizaciones de caridad y otras instituciones en su primer decreto desde que impuso el estado de emergencia tras un fallido golpe de Estado. Las autoridades turcas también detuvieron al sobrino de Fethullah Gulen, el clérigo acusado de orquestar el intento de golpe.
