Un avión de pasajeros que llevaba a un equipo de hockey sobre hielo ruso se estrelló el miércoles poco después de despegar en un aeropuerto provincial y se temía que hubiera provocado la muerte de 43 personas.
El accidente del avión Yak-42, que tenía entre sus pasajeros a jugadores y técnicos del equipo de estrellas extranjeras, Lokomotiv, sumió al mundo deportivo ruso en el duelo y ensombreció un encuentro político en el que participaba el presidente ruso, Dmitry Medvedev.
El avión transportaba a 37 pasajeros y ocho tripulantes hacia Minsk, en Bielorrusia, cuando se estrelló a unos pocos kilómetros del aeropuerto de Tunoshna, en las afueras de Yaroslav, 250 kilómetros al norte de Moscú, según el Ministerio de Emergencias.
De las 45 personas que viajaban en el avión, dos sobrevivieron pero debieron ser hospitalizadas. Alexander Galimov, delantero del equipo Lokomotiv, es uno de los que está en grave estado, con quemaduras en el 90% de su cuerpo, según un médico del hospital, quien agregó que el otro sobreviviente, un miembro de la tripulación, estaba en condición crítica.
“Escuché un fuerte estallido y luego uno más potente a los 10 segundos”, dijo Andrei Gorshkov, un residente de Tunoshna de 16 años. El testigo contó que había visto al avión a unos 300 metros sobre el pueblo, con su parte delantera en un ángulo descendente.
Tras el accidente los fanáticos del equipo se juntaron en los alrededores del estadio donde encendieron velas en honor a los fallecidos.

