Italia, 17 de enero.- Según informan los medios italianos, los equipos de rescate hallaron otros cinco cadáveres dentro del siniestrado crucero Costa Concordia, que naufragara frente a las costas de Toscana la noche del viernes. Las víctimas fatales ya ascienden a 12, mientras el número estimado de desaparecidos es de 23 personas.
Los dueños del lujoso crucero acusan a su capitán Francesco Schettino de provocar el desastre tras virar el barco demasiado cerca de la costa, donde golpeó contra una roca, en un audaz "saludo" a los residentes de la isla de la Toscana, en la costa mediterránea italiana.
Schettino, quien fue arrestado el sábado acusado de homicidio involuntario y de abandonar el barco antes de que todos hubieran sido evacuados, compareció hoy durante tres horas frente a la jueza que investiga la causa dando su versión de los hechos del pasado viernes.
El capitán, que enfrenta una condena de 15 años de ser encontrado culpable, declaró haber hecho todo lo que pudo durante el naufragio, a pesar de que hoy se conoció una conversación telefónica entre el oficial de Capitanía del puerto y Schettino que revela que éste huyó del Costa Concordia tras el choque y se negó a regresar, a pesar de las ordenes que recibiera de comandar el salvataje.
Actualmente, y hasta que se expida el Tribunal, Schettino permanecerá en una celda común junto a otros presos y bajo vigilancia psiquiátrica.
El barco de 114.500 toneladas, uno de los transatlánticos de pasajeros más grandes en sufrir un siniestro, se fue a pique en el momento en el que se servía la cena, el viernes por la noche. Rápidamente volcó sobre un costado, dejando al descubierto un gran agujero por debajo de su línea de flotación.
