La comunidad mundial no deja de prestarle atención a la amenaza que generan unas potentes bombas en la invasión de los rusos a Ucrania.
Se trata de las bombas termobáricas. También se las conoce como bombas de vacío porque generan una explosión que consume y aspira todo el oxígeno circundante. Son capaces de destruir los pulmones de personas que se encuentren en la zona. Por su gran onda expansiva, pueden vaporizar cuerpos humanos.
Por Twitter, el Ministerio de Defensa de Gran Bretaña dijo hace días que fueron los propios rusos los que reconocieron haber usado en Ucrania estas bombas termobáricas prohibidas.
Por su lado, Estados Unidos llegó a advertir que el Ejército de Rusia estaba moviendo bombas de racimo y termobáricas en el país, armamentos muy criticados por su poder de destrucción.
"Hemos visto videos de fuerzas rusas llevando a Ucrania armas excepcionalmente letales, que no tienen cabida en los campos de batalla. Esto incluye municiones de racimo y bombas de vacío", señaló la embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Linda Thomas-Greenfield.
Según Thomas-Greenfield, las indicaciones apuntan a que el Kremlin está "preparándose para aumentar la brutalidad de su campaña contra Ucrania". Además, la embajadora ucraniana en Washington, Oksana Markarova, acusó a Rusia de haber empleado estas bombas.
En los últimos días, desde varias fuentes se ha acusado a Rusia de usar bombas de racimo contra zonas civiles, algo prohibido por convenciones internacionales.
Además, en redes sociales y algunos medios de comunicación se han visto sobre el terreno sistemas con munición termobárica, también conocida como bomba de combustible o bomba de vacío, aunque no hay indicios concretos de que Rusia las haya usado.
Según organizaciones de derechos humanos, se trata de armas indiscriminadas y extremadamente peligrosas para la población civil, pues destruyen los pulmones de personas que se encuentren en las zonas atacadas.

Las también denominadas bombas de vacío "son usadas especialmente contra fortificaciones, túneles y cuevas, ya que la presión y las partículas explosivas se adentran durante un largo tiempo en los espacios reducidos, provocando efectos devastadores en las personas en su interior", indicó CNN.
Según CNN, las armas TOS-1 o TOS-1A fueron detectadas al sur de Belgorod, Rusia, "cerca de la frontera con Ucrania, dos días después del inicio de la invasión y como parte de las fuerzas rusas desplegadas".
Este armamento lo usó el Ejército ruso en Chechenia, una acción que despertó la indignación de Human Rights Watch y la crítica de organizaciones no gubernamentales.
Sobre este armamento no hay un tratado internacional que las prohíba en un conflicto armado, pero su uso "estaría limitado por el Protocolo III de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales de Naciones Unidas, de acuerdo con el Center for Arms Control and Non-Proliferation", explicó CNN.
