Japón detuvo una fuga de agua altamente radiactiva al mar desde la dañada central nuclear de Fukushima, aunque reconoció que podría haber ofrecido mayor información a sus vecinos sobre la contaminación en el océano.

Pese al avance en contener la filtración en la planta Fukushima Daiichi, ingenieros necesitan verter 11,5 millones de litros de agua contaminada al océano por la falta de espacio de almacenamiento en la instalación.

El agua marina fue usada para enfriar barras de combustible sobrecalentadas.

Expertos nucleares dijeron que los reactores dañados aún están lejos de estar bajo control casi un mes después de que fueron golpeados por un terremoto y un tsunami el 11 de marzo.

El operador de la planta, Tokyo Electric Power (TEPCO) dijo que detuvo la filtración usando vidrio líquido en uno de los seis reactores, que fueron dañados en el peor desastre nuclear desde Chernóbil en 1986.

Los ingenieros habían luchado desesperadamente por detener las filtraciones y usaron incluso aserrín y periódicos.

Periódicos dijeron que los países vecinos Corea del Sur y China están preocupados por la continua crisis nuclear y el vertido de agua radiactiva al mar.