Según una investigación privada la nueva forma de combatir de las guerrillas colombianas, cuyos últimos ataques han dejado al menos 36 policías y militares muertos, obliga, a replantear la estrategia de seguridad del presidente Juan Manuel Santos, quien dijo que se debe "reforzar" pero no cambiar. Las políticas fueron buenas pero llegaron a su tope indica el informe.
