Había consagrado su vida al cuidado de su madre que murió a los 103 años. Fue recién entonces que Carmen Bousada de Lara empezó a planear en soledad un nuevo rumbo para su vida. Y logró, no sin sacrificio, hacer realidad el sueño de ser mamá, y su caso saltó a la tapa de los diarios: Fertilización in vitro mediante, con semen y óvulos donados, se convirtió en 2006 en la madre más longeva del mundo al dar a luz a gemelos. Ayer, dos años y medio de aquella polémica maternidad, la española murió de cáncer y dejó huérfanos a sus dos pequeños niños.
Carmen falleció el sábado, a raíz de un cáncer que le habían diagnosticado tiempo atrás, confirmó un tío de los pequeños al "Diario de Cádiz". Al parecer, el cóctel de medicamentos que había recibido para poder quedar embarazada le habría provocado la enfermedad que terminó con su vida.
Carmen había dado a luz a los gemelos Pau y Christian el 26 de diciembre de 2006, en un hospital de Barcelona.
Después de perder a su madre, Carmen, se alejó de familiares y amigos. Repartió la herencia con sus dos hermanos, Ricardo y José Luis. Puso en venta el piso de Cádiz en el que había pasado los últimos 35 años, y con la parte que le tocó de los 30 millones de pesetas obtenidos por la vivienda, voló a EEUU. "Tengo mis motivos", es de las pocas cosas que se le escuchó decir por esos días. El principal, parir un sueño, el de unos hijos, del que le había privado desde joven la entrega total a su madre.
Dispuesta a todo, Carmen viajó a Los Angeles, EEUU, y se sometió a un tratamiento hormonal -que le permitió volver a tener su ciclo menstrual- y a una inseminación artificial. Embarazada, regresó a España y tuvo a sus bebés en Barcelona.
"Cada uno debe tener a sus niños en el momento adecuado", había dicho en una entrevista publicada por el semanario británico News of the World, un mes después de que nacieran los gemelos.
Su caso provocó un importante debate entre los médicos y especialistas en fertilidad de todo el mundo. Hubo quienes defendieron el derecho de las mujeres a convertirse en madres a cualquier edad, gracias a los avances de la ciencia, y quienes consideraron poco ética esta práctica, poniendo el acento en la edad de la mujer y en la posibilidad de que los niños quedaran huérfanos muy pequeños.
Esta polémica se reavivó cuando el médico que hizo posible que Carmen quedara embarazada, Vicken Sahakian, aseguró que la mujer le había mentido sobre su edad. Contó que había aceptado tratarla porque le dijo que tenía 55 años y que si hubiera sabido que en realidad tenía 11 años más no lo hubiera hecho.
Incluso, detalló el médico, Bousada le envió desde España documentación y su historia clínica, donde se indicaba que era mucho más joven. "Falsificó los documentos", se quejó.
Sahakian trabaja en la clínica de fertilidad Pacific, en Los Angeles. Allí el especialista está acostumbrado a tratar con pacientes de edad avanzada que buscan quedar embarazadas. Pero tiene una regla: no atiende a mujeres solas mayores de 55 años.
"Doy tratamiento a una mujer cuando las edades de la madre y del padre no suman más de 110 años", explicó. Y agregó que en el caso de mujeres solteras su límite es de 55 años. El especialista consideró que la mujer "podría morirse dentro de diez años". "¿Qué será de los niños?", se preguntó.

