Dos atacantes suicidas se inmolaron en una mezquita y otros dos milicianos dispararon a fieles cerca de los cuarteles centrales del Ejército de Pakistán tras las oraciones de ayer, causando la muerte de al menos 40 personas, incluidos funcionarios del Ejército. La mezquita es frecuentada por funcionarios del Ejército en la ciudad de Rawalpindi, hogar de la clase dirigente militar de Pakistán, ubicada a sólo 30 minutos de la capital Islamabad. El ataque ocurrió en una de las áreas más seguras de Pakistán. Un canal de televisión local precisó que las personas habían sido asesinadas a sangre fría. "Hay niños entre ellos que habían venido a rezar con sus padres. También hay ancianos, funcionarios de seguridad retirados", dijo el portavoz militar, mayor general Athar Abbas. "Tenemos reportes de algunos funcionarios de seguridad muertos o heridos, pero lo estamos confirmando", comentó y agregó que un mayor general del Ejército había muerto.
Abbas estimó la cifra de muertos en 36. Cuatro "terroristas" también murieron, indicó. Servicios de rescate y un alto funcionario policial indicaron que hubo 40 víctimas fatales, pero no especificaron si la cifra incluía a los cuatro militantes.

