Newt Gingrich terminó ayer con su carrera para la nominación republicana a la presidencia de EEUU, luego de ganar sólo dos de las decenas de contiendas primarias. El ex presidente de la Cámara Baja en los ‘90 no logró acercarse en las encuestas a Mitt Romney y su campaña acumuló una deuda de U$S4,3 millones. Ahora Romney tiene el camino despejado para ser el contrincante de Obama.