Varios delegados abandonaron ayer la cumbre de la ONU sobre el racismo cuando el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, acusó a Israel de ejercer un "régimen racista cruel y represivo" contra los palestinos.

El discurso del líder iraní, interrumpido por dos manifestantes judíos franceses con pelucas que le gritaron "racista" y le arrojaron narices de payaso, disparó la salida inmediata de unos 40 embajadores europeos presentes en la conferencia, que abandonaron la sala en señal de protesta.

El mandatario reanudó luego su alocución, y acusó a Israel de ser el "régimen fascista más cruel y represor" y dijo que la invasión estadounidense de Irak fue una conspiración sionista. El gobierno argentino rechaza "categóricamente" esas declaraciones.