“Hoy anuncio mi dimisión”, dijo Weiner al dejar vacío su escaño en la Cámara de Representantes (Cámara Baja). Ante la prensa y en el mismo centro de Brooklyn en que inició su carrera, Weiner leyó un breve comunicado, durante el que fue interrumpido por ciudadanos que le llamaban “pervertido”.
Weiner, de 46 años, se suma así a la ya larga lista de políticos estadounidenses que han visto empañadas e interrumpidas sus carreras al tener que dimitir por escándalos sexuales como han sido los casos del ex gobernador de Nueva York Elliot Spitzer, el ex senador John Edwards o hace unas semanas Arnold Schwarzenegger, que ya había dejado de ser gobernador de California, entre muchos otros, cuando se supo que tuvo un hijo con una empleada.
“Quiero pedir perdón por la vergüenza que he hecho pasar a mi esposa”, señaló Weiner. Judío y casado con Huma Abedin, asistente de la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton (también víctima de adulterio), Weiner tenía fama de ser un político popular y muy activo.
El escándalo comenzó hace casi tres semanas cuando en su cuenta de Twitter apareció un enlace a la foto de un hombre en calzoncillos, y que fue enviada a una estudiante universitaria de 21 años. Aunque primero negó ser él, más tarde reconoció que sí la había enviado y que tuvo conversaciones “inapropiadas” con seis mujeres.
En días posteriores salieron a la luz nuevas fotos que, aparentemente, fueron tomadas en el gimnasio de la Cámara de Representantes, y muestran a Weiner sin camisa, con una toalla en la cintura y la mano derecha en sus genitales.

