Los argentinos varados en México tras la cancelación de vuelos con ese país por la epidemia de gripe A volaban anoche, al cierre de esta edición de regreso a Buenos Aires, en buenas condiciones de salud, informó el embajador argentino en ese país, Jorge Yoma.
Un Airbus charteado por la empresa Aerolíneas Argentinas partió a las 18 -hora argentina- desde Ciudad de México con 203 personas a bordo: 199 pasajeros -entre ellos un bebé-, un médico y la tripulación, y estiman que llegarían al aeropuerto internacional de Ezeiza a las 3 de la mañana de hoy, dijo Yoma en diálogo telefónico con Télam.
El embajador precisó que se trata de "113 personas que estaban en Cancún y otras 86 que permanecían en el Distrito Federal tras haber perdido sus vuelos", luego de la cancelación de la conexión aérea con México debido a la epidemia de gripe A.
El consulado argentino en México "contrató un vuelo charter desde Cancún para traer a los pasajeros" que estaban en esa ciudad, los que "llegaron a la mañana" al Distrito Federal.
Los argentinos "pasaron por los scanners que determinan la temperatura corporal y por un control sanitario previo. Hay mucha ansiedad y muy buen ánimo y estuvieron muy contenidos por la Embajada y el Consulado" en México, aseguró el diplomático.
Yoma precisó que estas 199 personas son las que no pudieron embarcar entre el miércoles pasado y hoy" y afirmó que "no quedan argentinos en esas condiciones".
El embajador indicó que para regresar al país "más de cien" argentinos "tomaron vías alternativas por Panamá, Chile y Lima, en su momento", antes de que Perú también cancelara los vuelos con México.
El vuelo charter, que llegó a Ciudad de México desde Miami donde desembarcaron los pasajeros que volaban a esa ciudad del sur estadounidense, tenía previsto aterrizar cerca de las 3 de la mañana en el espigón B de Ezeiza, equipado para recibir viajeros de riesgo.
Los argentinos que regresan al país están "todos absolutamente bien, pasaron los controles sanitarios antes de embarcar y los acompaña un médico mexicano", indicó Yoma.

