El presidente de EEUU, Barack Obama, y su homólogo de Colombia, Juan Manuel Santos, aprobaron ayer un plan de acción para destrabar el Tratado de Libre Comercio (TLC) que, según los expertos, de ser ratificado este año le daría réditos políticos al jefe de la Casa Blanca frente a las elecciones de 2012.
Según el plan, Colombia se compromete a mejorar las condiciones laborales, reducir la violencia contra sindicalistas y combatir la impunidad, a cambio de que Obama, finalmente, envíe el TLC al Congreso para su votación definitiva.
"Me complace anunciar que hemos aprobado un Plan de Acción en favor de los derechos sindicales", anunció Obama en una declaración ante la prensa junto a Santos, al término de una reunión en el Despacho Oval.
El plan, aseguró Obama, no sólo "es consistente con los intereses de EEUU, sino también con la visión de Santos de una Colombia más próspera" y servirá "para avanzar un tratado de libre comercio entre EEUU y Colombia".
