El Gobierno de Brasil recortará el presupuesto 2010 en 10.000 millones de reales (5.640 millones de dólares) adicionales para impedir que la economía se sobrecaliente, dijo ayer el ministro de Hacienda, Guido Mantega.

Mantega dijo que los nuevos recortes presupuestarios se suman a los cortes de gastos de alrededor de 20.000 millones de reales anunciados en marzo, en reducciones que sumadas equivalen al 1% del Producto Interno Bruto del país.

"Llegamos a la conclusión de que debemos hacer una reducción de 10.000 millones de reales este año, además de la contingencia que ya habíamos hecho. Por lo tanto, sumando eso, da más o menos un 1 por ciento del PIB" explicó el ministro.

Los inversores han presionado hacia arriba los futuros de la tasa de interés en semanas recientes, ante la expectativa de que la economía de Brasil, la mayor de Latinoamérica, esté creciendo demasiado rápido.

El PBI creció a un ritmo anual de 8% en el primer trimestre.

"La mejor manera de arrojar un balde de agua fría en este calor, si está de hecho hirviendo, sería reducir la demanda del próximo Gobierno, el gasto de la cuenta corriente", sostuvo.