El pasado 16 de enero, el parlamento, dominado por el partido de Yanukovich, aprobó limitaciones a las libertades de manifestación y prensa, por lo que el Presidente fue calificado como dictador por sus detractores.

Las leyes aprobadas el 16 de enero, coincidiendo con el estallido de los desórdenes masivos, abarcaban desde la libertad de expresión a la de reunión y asociación. Ocupar o bloquear la propiedad municipal, como es el caso de los manifestantes que tomaron el Ayuntamiento de Kiev y la sede de los sindicatos en noviembre pasado, acarrea una pena de hasta 5 años de prisión.

‘Está claro que Yanukovich está creando una dictadura en la que la justicia y el Parlamento están al servicio del Estado‘, había asegurado Yevguenia Timoshenko, hija de la ayer liberada exprimera ministra ucraniana.

Yulia Timoshenko, líder de la resistencia contra Yanukovich, lloró ayer a los héroes de la nueva Ucrania muertos días atrás en los disturbios más violentos de la historia contemporánea del país. Decenas de miles de personas salieron ayer, una vez más, a la plaza de la Independencia de Kiev para recibir a la mujer que ya lideró hace diez años otra protesta, entonces pacífica, que pasó a la historia como la Revolución Naranja, siendo entonces identificada en los medios como ‘Juana de Arco‘. Ella se ha identificado con Evita, la esposa del ex presidente argentino Juan Domingo Perón, desde que vio en 1996 la película sobre su vida, según el diario The New Republic.