El papa Francisco renovó ayer su pedido de ‘reconciliación y paz‘ entre los pueblos armenio y turco, lamentó los ‘grandes obstáculos en el camino de la paz‘, y pidió en Ereván (capital de Armenia) por la ‘unidad‘ de los cristianos.

A pocos kilómetros de la frontera cerrada entre ambos países, y luego de haberse referido como ‘genocidio‘ (algo que Turquía niega) a la matanza y persecución de más de un millón y medio de armenios en 1915 por el entonces imperio otomano, Francisco lamentó ‘¡qué grandes son hoy los obstáculos en el camino de la paz y qué trágicas las consecuencias de las guerras!‘.

Tras su visita al memorial del genocidio en las afueras de Ereván, en el que pidió un ‘nunca más de tragedias como éstas‘, Francisco

encabezó un encuentro ecuménico en la Plaza de la República de la capital armenia, frente a más de 50 mil personas, en la más numerosa de las actividades en su visita al país asiático que se extenderá hasta hoy.

‘La memoria, traspasada por el amor, es capaz de adentrarse por senderos nuevos y sorprendentes, donde las tramas del odio

se transforman en proyectos de reconciliación‘, aseguró. En la terraza del memorial, con el monte Ararat (símbolo armenio que se encuentra del otro lado de la todavía cerrada frontera con Turquía) como fondo, el Pontífice y el Catholicós y máxima autoridad apostólica, Karekin II, plantaron un árbol a modo de homenaje a las víctimas.

Fuente: Télam