Importante eruditos católicos escribieron una inusual y apasionada carta privada al Papa Benedicto XVI instándolo a dilatar el proceso de santidad del Papa Pío XII, quien fue acusado de pasar por alto el Holocausto durante la guerra.

La misiva es extremadamente inusual porque en el pasado la mayor cantidad de cartas enviadas al líder católico sobre el tema han provenido de grupos judíos y no de académicos católicos.

Los 18 eruditos católicos que enviaron el documento y que provienen de EEUU, Alemania y Australia utilizaron dos veces la palabra "implorar", argumentando que si Pío XII es proclamado santo antes de que se aclare su registro histórico, dañaría irreparablemente las relaciones entre católicos y judíos.