Buenos Aires, 23 de marzo.- El papa Benedicto XVI terminó hoy su primera gira africana de seis días y partió del aeropuerto angolano de Luanda rumbo a Roma.
En su despedida, el pontífice alemán pidió que se atiendan las necesidades básicas de los pobres. Esta debería ser la principal preocupación de todos los que ocupan cargos públicos, dijo a la agencia DPA.
"Nuestro corazón no puede encontrar la paz mientras haya hermanos que padecen hambre, que no tienen trabajo, un techo donde cobijarse y otras cosas fundamentales para vivir", agregó el Papa.
Durante su viaje, el Santo Padre abogó por continuar la evangelización en el continente africano. Especialmente dramática es la situación de Angola, país devastado tras 27 años de guerra civil.
El Papa, aclamado por la multitud, animó a los fieles a reconstruir con confianza y coraje un futuro sin guerras. "No se cansen de seguir buscando la paz y de trabajar en la reconciliación nacional", dijo.
"Nadie debe anteponer la violencia al diálogo, el miedo y el desánimo a la confianza y el rencor al amor fraterno", agregó.
Su viaje al continente africano estuvo, al principio, ensombrecido por la disputa sobre su veredicto en contra del uso del condón y al final, por la muerte trágica de dos mujeres que perdieron la vida el pasado sábado arrolladas por una avalancha humana cuando se abrieron las puertas del estadio de los Coqueiros de Luanda.
