México, 24 de octubre.- Medio millar de payasos, magos y otros especialistas de la diversión del continente americano iniciaron en Ciudad de México la XIII Convención Internacional de Payasos, que dura cuatro días.

Según los organizadores, el objetivo de este encuentro anual es profesionalizar el oficio e intercambiar conocimientos entre quienes se dedican a esta milenaria actividad, cuyo origen se remonta a la antigua Grecia.

“Comenzó en 1994 como algo sencillo y nacional porque no hay escuelas de payaso y buscábamos donde aprender”, dijo a dpa el mexicano Tomás Morales, presidente de la Hermandad de Payasos Latinos, que organiza el evento.

Por eso, la también llamada “Feria de la risa” ofrece conferencias y talleres, así como concursos de maquillaje, lenguaje corporal, magia, mímica, actuación, globoflexia y vestuario, entre otros.
Mientras algunos aprenden el oficio de generación en generación como el mexicano “Risitas” y su mascota “Borlita”, hijo de un perro circense, otros buscan dónde educarse en el arte de divertir a la gente. “Ser payaso es una profesión que requiere mucha preparación y eso cuesta (dinero)”, agregó Morales, un “clown” con tres lustros de experiencia que se hace nombrar “Llantom”.

“Ahora hay mucho desempleo. La gente se pone una nariz, se medio maquilla y ya es payaso, pero hay que alimentar a la familia”, lamentó este ex aspirante a diputado en el Congreso mexicano por el extinto Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional en 1988.

En su edición número 13, la convención, un desfile multicolor que tiene lugar en un hotel de la capital mexicana, reúne a trabajadores de la alegría de Nicaragua, Guatemala, Costa Rica, México, Belice, Estados Unidos y El Salvador.

En el último día, el jueves, los participantes harán un desfile de comparsa por las calles aledañas a la sede de su reunión, en la que también buscarán estrategias para impulsar escuelas especializadas en sus lugares de origen.