En medio del estupor y el dolor de la sociedad norteamericana por la masacre de Orlando, el presidente Barack Obama puso en duda ayer que el terrorismo islámico de ISIS esté detrás de la mayor tragedia en EEUU después de los atentados de la Torres Gemelas en 2001.

Para el mandatario de los EEUU, el ataque de Orlando es un caso de ‘extremismo vernáculo de un hombre armado inspirado en la propaganda en internet‘ y confirmó que por ahora no hay evidencias que el atacante haya sido ‘dirigido externamente o que haya sido parte de un plan de mayor escala‘.

En una rueda de prensa en el Salón Oval, Obama comparó el ataque al boliche Pulse de Orlando donde murieron 50 personas y otras 53 resultaron heridas con lo ocurrido en San Bernardino (California) a finales del pasado año, cuando una pareja también influenciada por esta ideología acabó con la vida de 14 personas e hirió a otras 22.

‘Parece que en el último minuto, el atacante anunció su lealtad a ISIS (el nombre oficial estadounidense para el Estado Islámico, EI). Sin embargo, no hay evidencia hasta ahora de que en realidad era dirigida por el EI, y en ‘este momento no hay evidencia directa que él era parte de un plan más amplio‘, dijo Obama. No obstante, el presidente informó que la investigación está centrada en el ataque como ‘un acto de terrorismo‘.

El presunto autor de los hechos, Omar Seddique Mateen, nacido en Nueva York hace 29 años y muerto el domingo por disparos de la Policía, juró lealtad al EI en sus conversaciones telefónicas con los negociadores policiales durante las tres horas que permaneció dentro del club nocturno con una treintena de rehenes.

Obama también sostuvo que aún no han determinado cuáles fueron las motivaciones del presunto autor pero dijo que, según los datos recabados, se trata de un caso de ‘terrorismo vernáculo‘ y que los investigadores están ‘considerando todas las posibilidades‘.

‘Aunque luchemos contra el EI y otras organizaciones extremistas en el extranjero, e interrumpamos complots (terroristas), uno de los mayores retos que vamos a tener es esta propaganda que le llega a individuos que terminan motivados para entrar en acción‘, consideró. En este sentido, Obama mostró su preocupación por el problema añadido de que estas personas radicalizadas tengan ‘un acceso fácil‘ a ‘armas muy poderosas‘, como las empleadas por el autor de la matanza.

‘Pensamos que es terrorismo e ignoramos el problema que tenemos con las armas. Tenemos que ir tras las organizaciones terroristas, pero también tenemos que asegurarnos de que a esta gente no le resulta fácil obtener este tipo de armas‘, remarcó.

En esa línea, el mandatario indicó que Mateen obtuvo las armas de manera legal, ya que no tenía ningún tipo de historial criminal. ‘Lo fácil que sea o no obtener este tipo de armas marcará la diferencia en este tipo de casos. No importa la motivación‘, reiteró.

Mateen utilizó un arma corta y un rifle de asalto AR-15, el mismo usado en las matanzas de San Bernardino (2015) y de la escuela Sandy Hook (2012), en la que murieron una veintena de niños y seis adultos.