Un fuerte sismo de 7 grados en la escala abierta de Richter sacudió ayer el centro y Sur de México sin causar víctimas, aunque sí daños materiales, cortes en la electricidad y la telefonía, así como crisis nerviosas entre la población en plena festividad de Semana Santa. El Servicio Sismológico Nacional fijó el epicentro del movimiento telúrico, de que hasta anoche se contabilizaron 31 réplicas, a 41 km al Sur de Petatlán, muy cerca de la costa del Estado sureño de Guerrero, a 10 km de profundidad.
El temblor registrado a las 9.27 hora local (11.27 de Argentina) se sintió en 14 de los 32 estados del país, pero en ninguno de ellos se han reportado, hasta ahora, lesionados o daños graves en las infraestructuras, según Protección Civil. La zona cercana al epicentro es turística por excelencia y en estos días de Semana Santa está a toda su capacidad, por lo que el sismo generó numerosas escenas de pánico y crisis nerviosas entre los turistas que se encuentran en los hoteles de esta zona costera.
El coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente, aseguró que no se había informado de ‘daños humanos‘ por el movimiento telúrico, aunque sí derrumbes de tapias y cortes en el servicio eléctrico y telefónico en algunas zonas de la capital. Sobre la posibilidad de un tsunami, indicó que la Secretaría de Marina ha dicho que no hay riesgo de que se produzca, dado que el mar registra un movimiento ‘no superior a los 40 centímetros‘.
El jefe de Gobierno de la capital, Miguel Ángel Mancera, reportó el desplome de vallas, edificios con grietas que hay que verificar y vidrios rotos, sobre todo, en la zona céntrica de Ciudad de México. (EFE)
