A cinco meses del nacimiento de Javier, el primer bebé seleccionado genéticamente en España para poder curar a su hermano, médicos de ese país lograron realizar exitosamente el trasplante de sangre del cordón umbilical a Andrés, de 7 años, quien logró sanarse por completo, informó ayer la Junta de Andalucía.
La noticia del nacimiento de Javier en octubre pasado en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla dio la vuelta al mundo por el impacto que causó la selección genética especialmente realizada para salvar a Andrés, quien sufría de beta talasemia, una anemia severa congénita que ponía en peligro su vida.
Tras su nacimiento, se tomaron células madre de su cordón umbilical que fueron trasplantadas el pasado 23 de enero a Andrés, quien fue dado de alta el 18 de febrero último.
"Podemos hablar de curación de la enfermedad dado que hace aproximadamente un mes y medio que el niño no necesita someterse a una transfusión", informaron ayer fuentes del hospital, donde se realizó el tratamiento.
El equipo de Unidad de Genética, Reproducción y Medicina Fetal del hospital logró trasplantar con "éxito sangre de cordón umbilical del primer bebé libre de una enfermedad genética hereditaria y compatible al cien por cien con su hermano", precisaron las autoridades locales.
La consejera andaluza de Salud, María Jesús Montero, y los responsables de los diversos equipos médicos que participaron en este proceso expresaron "satisfacción y orgullo" por el hecho de que el sistema sanitario público andaluz haya sido el primero en el mundo en completar este complejo proceso.
Antes del trasplante, Andrés necesitaba transfusiones de sangre continuas, ya que la anemia que padecía causa anomalías en la hemoglobina, encargada de transportar el oxígeno.
Ahora, el centro sanitario sevillano asegura que todos los controles realizados mostraron que hoy en día la hemoglobina de Andrés no presenta ningún tipo de anormalidad, aunque el niño sigue acudiendo a revisiones periódicas, informó el diario español El Mundo.
"Los sueños se cumplen, sólo hay que tener fe y trabajar duro", dijo Guillermo Antiñolo, director de la Unidad de Genética, Reproducción y Medicina Fetal del Virgen del Rocío.
Aun así, el médico aclaró que "esta técnica tiene muchas posibilidades de éxito para enfermedades muy concretas de base genética. Para las leucemias, por ejemplo, las posibilidades se reducen a la mitad".
Para realizar esta operación fueron necesarios varios pasos previos, como la autorización de la Comisión Nacional de Reproducción Asistida, que emitió un informe favorable.
Los padres de los chicos -Soledad Puerta, de 31 años y Andrés Mariscal, un camionero de 38 años- expresaron su alegría por el éxito de este proceso.
"Nunca tuvimos miedo, porque sabíamos que iba a salir bien", dijo Soledad, quien defendió su decisión: "Yo quería tener otro hijo y si encima podía ayudar a su hermano… No lo dudé ni un momento".
Y fue por más al asegurar que "un hijo es lo primero y por no verlo sufrir una madre hace lo que sea. No entiendo que otros padres con el mismo problema que nosotros no se lo planteen por una cuestión moral", aseguró la mujer.
Andrés tendrá que llevar una máscara durante un año cuando esté en presencia de otras personas y durante los próximos seis meses deberá seguir un tratamiento con inmunosupresores y antivirales para evitar el rechazo del trasplante y posibles infecciones.

