El rescate de 33 mineros chilenos atrapados hace más de 100 horas bajo toneladas de roca en el desierto de Atacama volvió ayer a retrasarse, luego de que fallara una perforación que estaba a 300 metros de los trabajadores.
Golborne detalló que la máquina que más había avanzado en la perforación para alcanzar el lugar donde se presume están los mineros se desvió 14 metros de su objetivo y por ello se detuvo. La perforación, simultánea con otras seis máquinas, estaba a unos 300 metros de los trabajadores atrapados a 700 metros.
"La máquina que iba más avanzada tuvo una detención más o menos a nivel de los 300 metros porque está muy desviada", explicó el ministro.
"La situación es muy compleja, la mina sigue con derrumbes porque tiene una falla geológica", agregó en medio de la crisis el presidente Sebastián Piñera.
La jornada, en la que también hubo oficios religiosos en La Moneda, en la capital santiagueña, estuvo marcada por la celebración de San Lorenzo, el patrono de los mineros en Chile, país productor de cobre, litio y plata.
Además, la Cámara de Diputados aprobó por mañana por unanimidad que la comisión de Minería y Energía se constituya en investigadora para analizar lo sucedido.
Por el momento nadie garantiza que la operación logre concluir o salvar a los trabajadores, enterrados bajo toneladas de roca, ya que otro intento falló el fin de semana cuando las sondas estaban a menos de cien metros de donde supuestamente están los operarios, con los que no ha habido ningún tipo de contacto.
El oficialismo y la oposición exigieron a los dueños del yacimiento mantener los sueldos de los mineros y apoyar a sus familias, independientemente del desenlace que muchos presumen será mortal.
