Las bolsas se derrumbaron ayer en todo el mundo, arrastradas por el temor a la recesión y por la fuerte caída de las acciones de los bancos, en especial de los de Francia, acosados por una ola de rumores que llevaron a una caída del 26% en los papeles de la Societe Generale de Banque.

Aunque los títulos del principal banco de Francia se recuperaron y concluyeron con una baja del 14%, la Bolsa de París cerró con un retroceso del 5,45% y con preocupación de los inversores por los comentarios de una recalificación a la baja de Francia.
La extremada volatilidad y tendencia a la caída de los mercados en estas últimas semanas se acrecentó al disiparse el efecto pasajero de la decisión del martes de la Reserva Federal de mantener sus tasas de interés prácticamente nulas.

Y es que nadie confía en la posibilidad de un viraje de la situación, ya que la política del dinero barato no ha servido en estos 2 últimos años para superar realmente la debilidad de la economía mundial a partir de 2007. A tal punto, que el índice industrial Dow Jones, de la Bolsa de Nueva York, se desplomó un 4,62% después de estar incluso más abajo durante la jornada, en tanto los rendimientos de los Bonos del Tesoro tocaron un nuevo mínimo a 2,6%. El problema es que la continua caída de los mercados bursátiles ha colocado a los bancos al frente de este deterioro y los operadores comienzan a temer que las entidades crediticias puedan entrar en zona de peligro si no se logra poner un freno al derrumbe.

Ejemplo de este estado de cosas ha sido ayer la bajada general de los recintos bursátiles, con Milán a la cabeza, descendiendo un 6,65%; Madrid, con una caída del 5,49%; Frankfurt, un 5,13% y Londres un 3,05%. Por su parte, el índice bancario en EEUU cayó fuerte y los papeles de grandes instituciones financieras bajaron bruscamente.

En tanto, el Merval que abrió con una fuerte baja, cerró la jornada con una pérdida de 1,89%, en 2.809 puntos.