Activistas enviaron ayer un nuevo barco a la Franja de Gaza para desafiar el bloqueo israelí y Egipto abrió el único paso a la región palestina, el día después del ataque de la Marina israelí a una flotilla que iba a Gaza con ayuda humanitaria terminó con diez soldados muertos por soldados.

El violento abordaje desató fuertes críticas mundiales a Israel, causó una polémica en el país y parecía destinado a aumentar la presión sobre el gobierno israelí para que levante el bloqueo que impuso a Gaza en 2007, cuando el territorio costero fue conquistado por el movimiento islamista palestino Hamas.

Turquía, que apoyó extraoficialmente la flotilla, dijo ayer que el ataque israelí fue una "masacre" y exigió a EEUU que condene la acción con firmeza.

Israel dice que bloqueó a Gaza para evitar que su enemigo jurado Hamas reciba armas de sus "patrocinadores" islámicos Irán y Siria, pero la ONU dice que la acción naval profundizó la pobreza de la región, donde viven 1,5 millones de personas.

El vocero del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, indicó que Israel considerará formas de aliviar el bloqueo para permitir el ingreso de productos al territorio.

La flotilla pro palestina navegaba a Gaza con 10.000 toneladas de alimentos y otros productos. Tras días de advertencia, la Marina israelí interceptó y abordó los barcos en la madrugada del lunes, desatando un violento alboroto que dejó nueve activistas muertos y decenas de heridos, entre ellos siete soldados.

Israel dijo que 679 personas fueron detenidas, de las cuales unas 50 abandonaron el país de manera voluntaria. Cientos de activistas que se negaban a cooperar permanecían detenidos o enfrentaban la deportación.

Varios miles de residentes de Gaza, algunos de ellos en autos con valijas sobre el techo, acudieron a la frontera para aprovechar esta inusual oportunidad de escapar del bloqueado territorio.