El primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani, anunció ayer que investigará la presencia de Bin Laden en Pakistán después de que el domingo el presidente de EEUU, Barack Obama, dijera que el líder de Al Qaeda contaba con apoyo en este país.

"Estamos decididos a llegar al fondo del cómo, el cuándo y el por qué de la presencia de Osama Bin Laden en Abbottabad (donde fue abatido hace una semana por fuerzas de EEUU). Se ha ordenado una investigación", aseguró Guilani en un discurso en inglés en el Parlamento paquistaní.

El primer ministro aclaró que la investigación estará encabezada por el teniente general Javed Iqbal y, pese al anuncio, insistió en que "las acusaciones de complicidad o incompetencia" a su país en relación con el caso son "absurdas".

Guilani criticó "los riesgos inherentes al unilateralismo" de EEUU, que realizó el asalto sin la autorización previa del Gobierno paquistaní, pero acabó reconociendo la "gran importancia" de las relaciones con EEUU e informó de la visita "en un futuro cercano" de la secretaria de Estado, Hillary Clinton. El primer ministro negó que exista una "división" entre las instituciones paquistaníes, en referencia a las autoridades civiles y al Ejército, considerado el estamento más poderoso de Pakistán.

Guilani defendió de hecho la labor antiterrorista de su país, en particular la de los servicios secretos (ISI), en la diana de las críticas norteamericanas e internacionales por no detectar o permitir la presencia de Bin Laden en Pakistán.