Un total de 59 muertos, entre ellos un policía ejecutado con 15 balazos, es el saldo parcial de la ola de criminalidad que se desató en el contexto de la huelga que lleva adelante desde este martes la Policía Militar en Salvador de Bahía, Noreste de Brasil, informó ayer la Policía Civil.

El agente policial abatido a sus 48 años fue ejecutado cuando estaba en su automóvil. Su arma le fue robada. Aún se desconoce cuántas personas participaron en el homicidio y tampoco hay sospechosos hasta el momento.

El ministro de Justicia del Brasil, José Eduardo Cardozo, viajó a Bahía por orden de la presidenta Dilma Rousseff para interiorizarse del conflicto e informó que los policías en huelga que cometan crímenes serán alojados en penitenciarías federales. De las 59 muertes, 30 se registraron entre viernes y sábado, y se produjeron en el marco de una huelga en demanda de aumento salarial a la que se adhirieron cerca de un tercio de los 31.000 efectivos del cuerpo de policía militarizada de Bahía.

El Gobierno federal envió centenares de militares y está previsto enviar a 3.000 hombres de las Fuerzas Armadas.