El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, puso ayer "a disposición" de su homólogo chileno, Sebastián Piñera, una posible financiación para la reconstrucción de las áreas afectadas por el terremoto que sacudió a ese país en febrero pasado.
"El compromiso de Brasil para ayudar a que Chile se levante es concreto e incondicional", declaró Lula junto a Piñera, a quien recibió ayer en Brasilia.
El presidente brasileño ratificó que las empresas de su país y el propio Gobierno están dispuestos a colaborar "en todo lo necesario" para recuperar las infraestructuras arrasadas por el sismo e incluso dijo que la financiación del poderoso Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) "está a disposición".
Piñera, por su parte, abrió las puertas de Chile para todas las empresas brasileñas dispuestas a participar en la reconstrucción de "miles de viviendas, carreteras, escuelas, puentes y aeropuertos" y expresó su solidaridad a Brasil por la tragedia que han causado las lluvias que esta semana cayeron sobre Río de Janeiro.
"Esos dos hechos (el terremoto en Chile y los temporales que causaron casi 200 muertos en Río de Janeiro)" hacen que los países "se hermanen más", declaró el presidente chileno, quien apuntó que "en la adversidad" se demostrará "la unión" entre ambas naciones.
Los presidentes se comprometieron a buscar fórmulas para potenciar el comercio bilateral, que pasó de 3.000 millones de dólares en 2003 a 10.000 millones de dólares el año pasado, "pero que aún es escaso" en proporción al tamaño de sus economías, sostuvo Lula.

