El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llega hoy a Oslo, Noruega, para recibir el Premio Nobel de la Paz, galardón que le será entregado pocos días después de ordenar el envío de 30 mil hombres a Afganistán para reforzar la escalda de la guerra en el país asiático.

Obama se preparaba anoche para viajar desde Washington y tiene prevista su llegada a la capital noruega en torno a las 8.45 hora local (4.45 de hoy en Argentina), donde dará su discurso de aceptación del premio en el Auditorio Municipal cerca del mediodía (9 de la Argentina).

Enfrentado a dos guerras, en Irak y Afganistán, y a los persistentes efectos de la crisis económica, Obama recibirá hoy el galardón en una ceremonia en la Alcaldía de la capital noruega, pero limitará al mínimo su asistencia a los actos protocolares previstos.

El mandatario norteamericano declinó participar del tradicional almuerzo con el rey de Noruega y, a diferencia de otros premiados, no dará una conferencia de prensa ni asistirá a un concierto que se ofrecerá en su honor al día siguiente de recibir el Nobel.

Esta decisión es considerada "descortés" por el 44 por ciento de los noruegos, según mostró un sondeo elaborado por la consultora InFact y publicado ayer en el diario Verdens Gang. Un 34 por ciento de los los 1100 consultados dijo no ver nada inapropiado en la decisión del presidente.

Más de la mitad, el 53 por ciento, consideró también "descortés" su inasistencia al concierto, mientras que un 27 por ciento se manifestó en desacuerdo con que esto sea una falta de respeto, según el sondeo, reproducido por la cadena de noticias CNN.

En Estados Unidos, en tanto, dos tercios de sus ciudadanos opinan que el mandatario demócrata "no es merecedor" del galardón, según surge de una encuesta realizada por la Universidad de Quinnipiac, dada a conocer ayer y reproducida por la agencia de noticias DPA.

Sólo el 26 por ciento de los 2.313 consultados considera que la distinción es justa, según el sondeo elaborado a principios de diciembre, informó la universidad.

Obama regresará mañana por la mañana, por lo que estará en la ciudad menos de 24 horas, cuando los actos del programa oficial de la entrega del Nobel suelen repartirse en tres días.

Un especialista en relaciones públicas, citado por el diario noruego que difundió la encuesta, dijo que la decisión de Obama obedecía a "una evaluación política fría y estratégicamente calculada".

Es una jugada inteligente, ya que quiere mantener un perfil bajo y quiere evitar que la medalla del Nobel brille demasiado", dijo el experto, Kjell Terje Ringdal.

Muchos críticos indicaron que el presidente estadounidense no ha logrado aún nada concreto con su política y el galardón se le ha concedido simplemente por unos bellos discursos. Sus partidarios apuntan que ha creado un nuevo clima mundial más proclive a la colaboración.