El presidente de EEUU, Barack Obama, denunció ayer que esa nación ha convertido ‘en una rutina‘ las masacres por violencia armada. Desde la Casa Blanca, Obama ironizó que habrá quien lo acuse de ‘politizar‘ la tragedia, pero aseveró que eso es justamente lo que el país necesita y recordó que para tomar medidas sobre el asunto hace falta el apoyo del Congreso.
Por eso, pidió a los estadounidenses que presionen para lograr que el Legislativo impulse políticas efectivas para frenar la violencia armada. ‘Somos el único país avanzado que ve tiroteos como este cada pocos meses y no tiene leyes para controlar la tenencia de armas‘. Se preguntó si todavía hay quien cree que el problema de la violencia armada se soluciona con más armas, cuando está probado que en los estados con menor tenencia hay menos víctimas por arma de fuego.

