El Partido Demócrata contará con una mayoría absoluta de 60 escaños en el Senado de EEUU después de que ayer, tras casi ocho meses de batallas legales, se solventara la última disputa electoral pendiente de los comicios de noviembre pasado.

El republicano Norm Coleman admitió ayer su derrota frente al demócrata Al Franken en su disputa por un escaño por Minesota.

El pronunciamiento de Coleman se produjo después de que el Tribunal Supremo de ese estado emitiera un dictamen en el que daba la razón a Franken.

Coleman indicó que no apelará la decisión de la corte de Minesota, el último recurso legal que aún le quedaba.

Coleman, que buscaba renovar su cargo como senador republicano por Minesota, y Franken, un conocido humorista, se disputaban el escaño después de que las elecciones generales de noviembre en EE.UU. dieran el triunfo por un puñado de votos al candidato demócrata, lo que generó una serie de recuentos.