El presidente de EEUU, Barack Obama, dio ayer luz verde a nuevas exploraciones petrolíferas en el país, una decisión que causó reacciones mixtas entre grupos ecologistas y que varios líderes republicanos calificaron de "insuficiente". "Estamos anunciando la expansión de las exploraciones de petróleo y gas mar adentro", afirmó Obama durante un discurso en la Base Aeronaval de Andrews, próxima a la capital estadounidense.

"Mi Administración considerará nuevas áreas para el desarrollo en la región central y Sur del Atlántico y el Golfo de México, mientras que estudia y protege áreas sensibles en el Ártico", añadió. La propuesta contempla las exploraciones a unos 80 kilómetros de las costas del estado de Virginia, al Este del país. La concesión de contratos en la zona había sido cuestionada en el pasado en los tribunales del país.

El jefe de la Casa Blanca mencionó que apoyará contratos ya existentes para las explotaciones al Norte de las montañas Brooks de Alaska, aunque impedirá las exploraciones en la Bahía de Bristol, un importante centro pesquero y hábitat de ballenas en peligro de extinción.

El plan de Obama adopta algunas de las propuestas de exploración y perforación por las que abogó el presidente George W. Bush al final de su mandato, al abrir la veda en parte de las costas del Atlántico y el Ártico. Sin embargo, y a diferencia de Bush, Obama no permitirá las exploraciones en la Bahía de Bristol.