Washington, 15 de abril.- El presidente de EE.UU., Barack Obama, afirmó hoy que los recortes tributarios aprobados por su administración son "los más progresistas" de la historia del país, porque benefician a más de nueve de cada diez trabajadores.
"Hemos aprobado un amplio recorte fiscal para el 95 por ciento de los trabajadores (…) Es el recorte fiscal más progresista en la historia estadounidense", afirmó en el último día para entregar la declaración de impuestos en el país.
Obama apuntó que los recortes pondrán 120.000 millones de dólares directamente en los bolsillos de 120 millones de familias estadounidenses y destacó que nunca había tenido lugar una rebaja fiscal que alcanzase a tantos trabajadores estadounidenses.
Señaló, además, que la Oficina Presupuestaria del Congreso ha concluido que los recortes fiscales de este tipo son "tres veces más efectivos" para estimular la economía que los recortes para los segmentos más adinerados de la población.
"Este recorte fiscal también mantiene una promesa fundamental: que los estadounidenses que trabajen duro serán capaces de vivir como la gente", afirmó Obama, quien añadió que su plan permitirá que más de dos millones de estadounidenses salgan de la pobreza.
El presidente aseguró que su programa ayuda también a los pequeños negocios e insistió en que su gobierno contribuirá a mejorar la situación educativa en el país al simplificar el proceso para la concesión de préstamos estudiantiles.
Señaló, además, que su plan contempla la concesión de una deducción de 8.000 dólares para aquellos que compren viviendas por primera vez.
Insistió, por lo demás, en la necesidad de acabar con las ventajas fiscales para las empresas que trasladen puestos de trabajo fuera de Estados Unidos e insistió en que no se puede recortar los gravámenes al dos por ciento más rico de la población.
Concluyó diciendo que la política de recortes tributarios debe ir acompañada de disciplina fiscal.
"Los estadounidenses están tomando decisiones difíciles en sus presupuestos y nosotros también tenemos que apretarnos el cinturón en Washington", afirmó.
"De ahí que estemos recortando programas que no funcionan, contratos que no son justos y gastos que no necesitamos", afirmó Obama, quien recordó que su administración ha identificado dos billones de dólares en recortes para reducir el déficit durante la próxima década.

