El comité noruego del Nobel de la Paz premió ayer a un exponente de la lucha por los Derechos Humanos en China, el encarcelado disidente Liu Xiaobo. Al otorgar ese premio, fueron desoídas las amenazas del gigante asiático sobre un posible empeoramiento de sus relaciones con Noruega.

Liu, uno de los favoritos, fue premiado "por su lucha larga y no violenta por Derechos Humanos fundamentales en China", señaló el Comité Nobel, resaltando la "estrecha conexión" entre éstos y la paz. Durante las dos últimas décadas, este escritor y profesor literario de 54 años se ha convertido en "el símbolo más destacado" y uno de los "más sólidos portavoces" de una lucha llevada a cabo "por muchos chinos, tanto en la propia China como en el exterior", según la argumentación.

Liu Xiaobo, el disidente más famoso de China, ha sido una espina incómoda para el Gobierno desde 1989. Ese año se unió y estuvo al frente de unos estudiantes que protestaban con una huelga de hambre. El ejército aplastó a este movimiento pro democracia china en la plaza Tiananmen. Ese episodio le valió una primera condena de dos años a Liu, ex profesor de literatura y escritor. Luego pasó tres años en un campo de trabajo de "reeducación" durante la década de 1990, y varios meses bajo un virtual arresto domiciliario.

Liu fue uno de los autores del manifiesto "Carta 08", que le supuso el año pasado una condena de once años entre rejas y dos más de privación de derechos civiles por incitar a la subversión. Ese manifiesto impulsado en 2008 abogaba por reformas políticas en el régimen comunista chino, reclamando elementos como la libertad de prensa y de expresión o el multipartidismo, incluidos en la propia Ley Fundamental.

Ha sido uno de los críticos más combativos del régimen chino, y sus comentarios públicos han irritado frecuentemente al Gobierno. "Usar la ley para promover derechos puede tener sólo un impacto limitado cuando la justicia no es independiente", dijo Liu en el 2006, cuando estaba bajo arresto domiciliario, en un comentario típico de los que suelen molestar a Pekín.

Liu ayudó a organizar la petición "Carta 08", que pedía amplias reformas políticas y tomó como modelo la "Carta 77", declaración fundamental del movimiento de derechos humanos que sacudió los cimientos del régimen comunista en la antigua

Checoslovaquia en 1977.

Liu había sido postulado para el Nobel por Vaclav Havel, el dramaturgo disidente y figura clave de la "Carta 77" que se convirtió en presidente de Checoslovaquia tras la caída del comunismo, y por el capítulo estadounidense del grupo de

derechos humanos International Pen.

La esposa de Liu, Liu Xia, dijo esta semana que si bien el encarcelado militante estaba bien de ánimo, su salud no estaba tan bien. El ahora galardonado permaneció de pie en silencio el año pasado en un tribunal de Pekín cuando un juez lo declaró culpable de "incitar a la subversión del poder estatal" por su papel en la "Carta 08" y por ensayos online críticos con el gobernante Partido Comunista.

No quedó claro si Liu fue informado del galardón que ayer enfureció a China. El Comité Nobel dijo que no intentó contactarse ni con Liu ni con su mujer, pero que intentará hacerlo a través de la embajada noruega en China. Cada uno de los galardones Nobel está dotado con 10 millones de 1,5 millones de dólares.