El Nobel de Física 2009 premió ayer dos hallazgos que han sido fundamentales para pulir la era de internet, cimentando las bases de la comunicación por red y de la fotografía digital.
La Real Academia Sueca de las Ciencias reconoció a Charles K. Kao, británico-estadounidense de origen chino, por sus logros sobre la trasmisión de la luz en fibras para la comunicación óptica, y a los estadounidenses Willard S. Boyle y Georges E. Smith, por inventar un circuito semiconductor de imágenes, el sensor CCD (dispositivo de carga acoplada).
El histórico avance de Kao en fibra óptica allanó el camino para el desarrollo de esa modalidad de comunicación, que hoy en día soporta casi todo el tráfico de datos, la comunicación telefónica e internet.
"Estas fibras ópticas facilitan la comunicación por banda ancha, como internet", dijo el comité que selecciona a los galardonados. "Texto, música, imágenes y video pueden enviarse por todo el mundo en un instante", agregó.
Mientras que el sensor CCD revolucionó la fotografía e inauguró la era de la transferencia digital de imágenes, al permitir que la luz sea capturada de forma electrónica en lugar de sobre una película.
Una buena porción del tráfico en internet se compone de imágenes digitales, facilitadas por el avance logrado por Boyle y Smith. Sus aplicaciones se extienden a la medicina, facilitando los diagnósticos y la microcirugía, la astronomía y la oceanografía, entre otras ciencias.
"La parte más importante de nuestro invento fue cuando la sonda marciana se posó sobre la superficie de Marte y usó una cámara que no hubiese sido posible sin nuestro invento: así vimos por primera vez la superficie de Marte", dijo Boyle a periodistas reunidos en la sede de la Academia a través de una comunicación telefónica desde Canadá.
Buena parte del tráfico de datos en las redes de fibra óptica actuales lo constituyen las imágenes digitales, que deben su origen al CCD, el sensor que Boyle y Smith esbozaron en 1969.
El CCD usa una técnica basada en el efecto fotoeléctrico teorizado en 1921 por Albert Einstein, transformando la imagen óptica en señales eléctricas que a su vez son traducidas a números digitales, y cada célula fotográfica puede ser recreada como un punto de imagen, lo que se conoce como píxel.
En cuanto a la fibra óptica, Kao había concluido en 1966 que el vidrio de la fibra debía ser purificado hasta conseguir una transparencia nunca antes obtenida.
Con una fibra del vidrio más puro sería posible transmitir señales de luz a través de 100 kilómetros en lugar de los 20 metros de las fibras entonces disponibles, sostuvo Kao.
Su "entusiasmo" inspiró a otros investigadores y desembocó en 1970 en la creación de la primera fibra óptica superpura.
"La mayor tarea que hizo Kao fue mostrar que era factible el uso de fibra óptica en las comunicaciones, disminuyendo la pérdida de capacidad de transmisión, para que la luz que transmitía la información llegara más lejos", indicó Ricardo Duchowicz, científico del Centro de Investigaciones Opticas (Ciop) dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).
Esta propiedad se consiguió "eliminando los metales del vidrio, como el sílice, que implicaban mecanismos de absorción de luz, y posteriormente se eliminaron del material restos de agua" suficientes para hacer la diferencia de que la luz viajara 100 metros, o a que atravesara 50 ó 60 kilómetros".

