Tailandia, 18 de abril.- Una pareja de Tailandia decidió congelar el cuerpo de su hija de 2 años después de que muriera por un cáncer de cerebro con la idea de sacarla de ese estado cuando se desarrolle la cura para esa enfermedad. La niña se convirtió en la persona más joven del mundo en pasar por el proceso de conservación criogénica.
La madre de Matheryn Naovaratpong, la niña, explicó que su decisión es una expresión de fe en la ciencia. “Nos dimos cuenta de que era el final. Nos tuvimos que despedir, pero su cuerpo está preservado en Arizona a la espera de la tecnología del futuro", expresó Sahatorn Naovaratpong.
La pequeña había pasado por 12 operaciones y varias docenas de sesiones de quimioterapia antes de que su pequeño cuerpo sucumbiera. Por eso sus padres, ambos médicos, decidieron invertir 200 mil dólares en la conservación criogénica.
Los restos de Matheryn se encuentran junto a los de otras 70 personas en el centro de la compañía Alcor en Arizona, Estados Unidos, a la espera de que los avances de la tecnología les permitan revivir.
