Murió el nene de 9 años que se había caído en el pozo de 25 metros en Afganistán. Estaba desde el martes allí y los socorristas trabajaron más de 46 horas para intentar sacarlo. Sin embargo, la falta de recursos imposibilitó su rescate.

La noticia la confirmó el ministerio del Interior, Anas Haqqani: “Lamentablemente, el bebé Haider fue separado de nosotros para siempre. Nuestro país hoy es nuevamente anfitrión de una gran tragedia”.

Habían aclarado que el estado de salud no era bueno y tuvo que recibir atención médica en el lugar. Luego de muchos intentos, el equipo de rescate había logrado perforar la gran piedra que estaba en el camino hacia donde el niño se encontraba atrapado este viernes.

Algunos ciudadanos lograron reunir agua y galletitas que le bajaron con un cable, junto con un celular para que se ponga en contacto con el padre. Pero la falta de recursos mecánicos, complicó su rescate.