Nelson Mandela, el ícono de la lucha contra el apartheid que se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica, falleció ayer a los 95 años en su casa en Johannesburgo vencido por una larga infección pulmonar, generando una oleada de muestras de afecto y respeto en todo el mundo. Pese a que la salud de Mandela había estado muy frágil por casi un año, el anuncio del presidente Jacob Zuma de la muerte del ganador del premio Nobel de la Paz sacudió a Sudáfrica.

El presidente de Sudáfrica comunicó anoche por televisión y radio que Mandela falleció ayer a las 20.50 horas en compañía de su familia. Agregó que recibirá un funeral de Estado, sin más precisiones. Mientras la cadena BBC informaba que el funeral podía ser mañana, otros calculaban que podía ser el próximo 14 de diciembre.

Mandela fue el padre de la Sudáfrica multirracial y uno de los personajes más relevantes del siglo XX, reconocido por su lucha contra la segregación de la mayoría negra de su país. Con 67 años de activismo político, 27 en prisión y cinco como primer presidente negro de Sudáfrica, su compromiso con la justicia, su defensa de la democracia y la igualdad racial convirtieron a Mandela en un admirado ícono global.

Dedicó su vida entera a exigir respeto a los derechos humanos en un país castigado por el apartheid, un régimen de segregación racial impuesto por la minoría blanca en detrimento de negros, mestizos y originarios de la India. El apartheid fue ejercido por los boers, los colonos originarios de Holanda, Flandes, Francia y Alemania.

Nelson Rolihlahla Mandela nació el 18 de julio de 1918 en Mvezo, una pequeña aldea de Cabo Oriental, sudeste de Sudáfrica. Sin embargo, tuvo que trasladarse luego a Qunu cuando su padre, un jefe tribal, fue expulsado por la autoridad colonial por una disputa.
En Johannesburgo abrió el primer despacho de abogados negros y apoyó la estrategia de resistencia pacífica del líder indio Mahatma Gandhi contra el apartheid. Aunque una matanza de manifestantes en Sudáfrica, en 1960, fue el detonante para que Mandela abrazara la lucha armada.

‘Madiba‘ -nombre del clan de Mandela en lengua xhosa y con el que se le conoce popularmente en Sudáfrica-, viajó por Africa para recibir entrenamiento y recaudar fondos para el brazo militar del CNA, que él mismo dirigió. Fue detenido en 1962 y procesado en el Juicio de Rivonia, en el que fue condenado a cadena perpetua en 1964, hasta su puesta en libertad en 1990. Mandela definió las pautas que hicieron posible una de las transiciones más pacíficas de África y que marcaron su labor de reconciliación junto al entonces presidente sudafricano, Frederik De Klerk, lo que les valió a ambos el premio Nobel de la Paz en 1993.

Desde su liberación, transcurrieron cuatro años para que llegara el fin del apartheid y para que Mandela se convirtiera, en las primeras elecciones multirraciales de Sudáfrica, en el primer presidente negro del país, cargo que ejerció hasta 1999.
Se retiró de la vida pública en 2004. Había sido operado en diciembre pasado de cálculos en la vesícula y asistido por complicaciones respiratorias durante las más de dos semanas en las que estuvo internado, hecho que generó rumores sobre su muerte. Vivió sus últimos días entre Johannesburgo y Qunu.
Estadista de gran reconocimiento mundial, Mandela fue padre de seis hijos fruto de dos matrimonios, vivió hasta su fallecimiento con su tercera esposa, Graca Machel, viuda del expresidente mozambiqueño Samora Machel.