Inglaterra, 27 de septiembre.- La madre de dos hijos llegaba al trabajo en Oldham, en las afueras de Manchester, a bordo de su Audi. Antes de ingresar al aparcamiento de la empresa, se bajó para abrir la barrera.

Cuando regresaba tras despejar el paso, vio que un ladrón llegó corriendo y se metió en el vehículo. Desesperada, Deborah Fielding intentó detenerlo, pero tropezó antes de poder hacer cualquier cosa.

Sin embargo, lejos de resignarse, se levantó, alcanzó el automóvil e intentó abrir la puerta del conductor. A pesar de la resistencia del delincuente, lo venció y la abrió. Entonces comenzó tomarlo del brazo para sacarlo.

Al ver que la mujer no cedía, el ladrón aceleró en reversa, arrastrándola. Aún a riesgo de terminar arrollada por las ruedas, Fielding no se soltó. Tampoco lo hizo cuando el auto volvió hacia adelante.

Finalmente, el malhechor comprendió que esa mujer estaba dispuesta a todo con tal de evitar que le roben, y huyó despavorido.

"Es una pequeña luchadora. Tiene golpes y hematomas por todo el cuerpo, pero no iba a dejarlo ir. Ella decía ‘es mi auto, no voy a dejar que te lo lleves’", dijo Louise Fielding, la hija.

La joven contó que normalmente su madre no haría algo tan arriesgado, pero que en esa ocasión estaba particularmente desesperada por evitar el robo porque había dejado su cartera en el auto. Allí tenía los documentos que necesitaba para irse de vacaciones esa misma tarde.

Deborah quedó muy alterada tras el intento de robo y no pudo viajar. La policía está detrás de la pista del ladrón.