La historia oficial dice que el dictador nazi Adolf Hitler se suicidó junto a su esposa Eva Braun el 30 de abril de 1945 de un disparo en su búnker de Berlín, cuando la caída del Tercer Reich y de Alemania en la Segunda Guerra Mundial, era inevitable. Pero a lo largo de estos 70 años, la muerte del dictador más sangriento de la historia, ha estado rodeada de misterios que dieron lugar a la construcción de diversos mitos.
El cadáver de Hitler nunca fue identificado de manera concluyente.
Ante el arrollador avance de las fuerzas soviéticas que llegaban a Berlín, el dictador alemán se refugió en el búnker de la Cancillería el 16 de enero de 1945.
El 28 de abril, el führer dictó un testamento cargado de odio contra los judíos, a quienes culpaba de que estallara la Segunda Guerra Mundial.
El dictador alemán estaba muy desalentado por la muerte de Benito Mussolini, quien fue ahorcado y su cadáver exhibido públicamente en una plaza de Milán, junto al de su amante Clareta Petacci.
Después de casarse con su mujer, Eva Braun, en la medianoche del 29 de abril de 1945, Hitler se suicidó al día siguiente a las 15.30 tras dispararse un balazo en la cabeza con una pistola Walther PPK de 7.65 mm. Su esposa murió tras consumir una dosis de cianuro.
También el ministro de Propaganda, Joseph Goebbels y su mujer Magda se suicidaron después de envenenar a sus seis hijos. Fueron hasta el final fieles a Hitler, quien no quería ser capturado por los soviéticos.
Según distintos testimonios, los supuestos cuerpos de Hitler y su esposa fueron encontrados en un sofá donde en la alfombra se había formado un charco de sangre. Los ayudantes del führer rociaron los cuerpos con gasolina, que habían sacado de algunos autos, y luego enterraron sus restos ante el avance de las tropas rojas.
El dictador soviético José Stalin tuvo dudas sobre la autenticidad de los cuerpos encontrados por los soldados del Ejército Rojo, por lo tanto mandó a una unidad especial para que ubicara sus restos el 9 de mayo de 1945.
A pesar de que el cráneo y las piezas dentales coincidían con los dos del exlíder nazi y su esposa, siempre surgieron dudas ya que el Gobierno soviético no divulgó mayor información y declinó a confirmar que el cuerpo encontrado haya sido identificado de manera concluyente.
Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial se ha presentado al público varias fotografías del supuesto “cadáver de Hitler”; en algunas aparece quemado y en otras sin lesiones aparentes. Resulta bastante raro y contradictorio el hecho de que algunas de las imágenes hayan sido fotografiadas, según la versión oficial, por los mismos alemanes que, según esta versión oficial, intentaban hacer desaparecer el cuerpo del Führer para esconder su muerte. ¿Se trataba de dejar “pruebas” falsas para despistar?
Después aparecieron muchas informaciones, a veces contradictorias, sobre el destino de Hitler.
Algunos periódicos publicaron cosas tan dispares como que Hitler estaba escondido en un monasterio de budistas tibetanos, que había huido a España o que utilizó un submarino para llegar a Sudamérica o a la Antártida.
Según el escritor Patrick Burnside, Hitler sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial, se evadió de Berlín en un avión jet y desde Noruega se embarcó con sus seguidores en un convoy de U-Boote viajando hasta la costa patagónica de la Argentina, donde, en la falda de los Andes, vivió tranquilo por casi 15 años. Sólo en la Argentina hubo cuatro testigos que afirmaron que se toparon con Hitler entre los años 1945 y 1957. Hasta se mostró el aviso fúnebre de un diario argentino que daba cuenta de la supuesta muerte del dictador en los 70.

