Las curvas bien cariocas de una garota de 17 años, una de las colaboradoras juniors del presidente de Brasil, le jugaron una mala pasada a Barack Obama en la Cumbre del G8. Su mirada indiscreta, ante la mirada cómplice de su par francés, Nicolás Sarkozy quedó flasheada. Y la foto dio la vuelta al mundo en pocos minutos.
En la imagen se puede ver de espaldas a Mayara Rodríguez Tavares, parte de la delegación que acompañó a Lula da Silva Italia para la Cumbre.
En tierra del primer ministro, Silvio Berlusconi, era imposible no caer en la tentación, aunque estuviera participando de la misma escena, Michelle Obama, la esposa del presidente de los EEUU.
Más allá del debate que se armó en medios de Brasil y el resto de América Latina sobre si Obama le está mirando la cola a la joven, lo cierto es que Mayara saltó a la fama casi sin proponérselo.
La joven fue entrevistada por la prensa de su país y contó que vive en Santa Cruz, un barrio humilde de Río.

